Olvidé esta sensación, sensación que odio cuando estoy normal, que me destruye, me confunde, me calla. Me controla la paranoia. Mi mente juega, descontroladamente, a encontrar.
¿Cómo describirla? No tengo idea: mi cabeza se siente pérdida, pesada; mi corazón late con un ritmo extraño y poco armonioso; mi mirada es cansada, perdida, y mis brazos extrañan el abrazar.
El tiempo y la confusión son los causantes. El tiempo pasó rápido y cruel, lo bueno dura poco. La confusión, mi eterna amiga, como siempre, ciega mi capacidad para ver la verdad y calla mi capacidad para aceptarla.
No es solo el placer de la carne lo que guía mi pesar, sino es la impotencia de no superar mi mediocridad y mis miedos. No tengo el corazón noble del león para enfrentar las dudas.
Ahora, ya tarde, que afronte la verdad, me siento mejor,eso es mentira. Por un momento así fue, pero me di cuento que me hice adicto al opio. Por ser ciego un día, percaté que extraño el tocar, el sentir y el probar.
Es mi droga.
Necesito una terapia de amor intensivo. I need to smash the mirror.
Necesito una terapia de amor intensivo. I need to smash the mirror.
“Tommy”, The who.
No hay comentarios:
Publicar un comentario